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domingo 28 de septiembre de 2008

La Malaria y La Fiebre Amarilla – La Muerte Acecha

Imagen de una cámara de aislamiento para
pacientes de la fiebre amarilla
gracias a www.canalmuseum.com

Un hombre blanco tiene que ser un idiota para ir allá (Panamá) y más idiota aun para quedarse,” era la declaración temerosa de solo uno de los trabajadores blancos que empacaban apresuradamente al dejar atrás ese lugar “de la perdición” llamado Panamá. Él, así como innumerables trabajadores blancos reclutados para trabajar en el proyecto de construcción reaccionaba a las enfermedades mortales a que todos que aventuraban al istmo desde tierras distantes pudieran sucumbir. Los trabajadores Westindian y otros miembros de la nómina de plata, por supuesto, no tenían mucha opción. Para la mayor parte de ellos tendrían que permanecer en “ese lugar de la perdición” y hacerle frente a los peligros de las enfermedades que los esperaban al desembarcar de las naves que los trajeron de sus hogares isleños.


Se sabía desde la época francesa (1880-1889) que un paciente con un cuadro de
fiebre amarilla tenía menos de un 50% de probabilidad de supervivencia. Como con la malaria el paciente sufría, al principio, ataques temblorosos, fiebre alta y una sed abrumadora, para no mencionar los debilitantes dolores de cabeza y dolores agudos en la espalda y las piernas. Luego de ataques de incesante inquietud el paciente entonces comienza a tornarse una extraña tonalidad amarilla sobretodo en la cara y los ojos.

En las últimas etapas el desafortunado paciente comienza a escupir bocados de sangre de un tono rojo oscuro, casi negro. El llamado y aterrorizante “
vómito negro” sería generalmente una señal que su fin estaba cerca. Su temperatura corporal entonces caería repentinamente y su pulso disminuiría. Una inusual calma de pronto se apodera de su cuerpo durante las ultimas 8 a 10 horas de su vida terrenal mientras que su piel se torna fría al tacto, y finalmente él paciente fallece.* Malaria o el paludismo, la enfermedad que realmente “nunca” se desaparece sin la escrupulosa aplicación de medidas terminantes, probablemente mató más Westindian que la fiebre amarilla puesto que, desemejante de la fiebre amarilla, su gama se ajusta por todas partes y no se confina a ciertas áreas geográficas. La Malaria fue causa de incontables estragos entre los trabajadores y llenó las listas de muertos.

Los trabajadores negros tanto como los blancos morían de malaria y de la fiebre amarilla y con el mismo horrible y repentino desenlace. Al principio había una equivocada creencia de parte del
ICC (de los administradores de la Isthmian Canal Commission) que los Westindian tenían una natural inmunidad a la fiebre amarilla. Más resistentes a la fiebre amarilla desde su infancia en las islas del Caribe sitiadas por varias fiebres tropicales tales como el dengue, puede ser que hayan adquirido una cierta resistencia a este tipo de mal. Pero no había ninguna
inmunidad humana conocida hacia la malaria en ese entonces y muchas muertes, registradas y sin grabar, fueron causadas por esta temible y dolorosa enfermedad.

Malaria sigue, más o menos, el mismo patrón de síntomas que la fiebre amarilla con una notable distinción; luego de los incipientes e incontrolables ataques de escalofrío y del incontrolable castañeteo de los dientes, el paciente entonces experimenta una altísima fiebre acompañada por una inapagable sed. En esta etapa a medida que la fiebre comienza a ceder el paciente entonces experimenta unos sudores remojónes.


Si acaso logra sobrevivir los altamente debilitantes efectos de esta temida enfermedad, el paciente tiende padecer de la
melancolía- una profunda y generalizada depresión que no lo abandona- una sensación extensamente experimentada aun en el Panamá actual.

*Muchos de los datos para este dinámico período se pueden encontrar en la excelente historia sobre la construcción del Canal de Panamá,
The Path Between the Seas, The Creation of the Panama Canal 1870-1914, por David McCullough, Simon and Schuster, Nueva York, 1977

Esta historia continuará.

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martes 23 de septiembre de 2008

La Gran Tarea de Saneamiento y los Nuevos Reclutas

Imagen de un típica brigada de limpieza y fumigación- 1905

Arribada de obreros Westindian en el puerto de Colón,
lo mas probable Barbadianos 1904
Imagen gracias a BBC


Los primeros años de las renovadas excavaciones exigían la limpieza total en las áreas de trabajo de los llamados cortes- trabajo que otros seres humanos habían asiduamente evitado o por el simple hecho de no ser capaces de ejecutarlos. Además, la masiva y muy desagradable labor de saneamiento tendría que ser emprendida conjuntamente con el extremadamente pesado trabajo de las excavaciones. Los frecuentes entierros en las dos ciudades terminales y los trenes fúnebres pueden atestiguar a la existencia y al fallecimiento de los hombres cuya lealtad a su dios y a su trabajo los harían parecer invencibles.

Ya que las condiciones de higiene y dilapidación no habían mejorado en la ciudad de Panamá para el año de 1904, cuando los funcionarios y los técnicos Yankees llegan al istmo a las ciudades de Panamá y de Colón, capaces ahora de asumir el control de las áreas anteriores donde los franceses habían parado operaciones desde 1889, encontraron un panorama triste y devastador, por no decir inminente peligroso.

“Colón estaba indescriptiblemente sucia, llena de niños desnudos, fea, dilapidada y terriblemente deprimente,” opina un americano muy distinguido de esos tiempos que pareciera describir lo que incluso hoy vemos de Colón y de muchas secciones del país de Panamá. La ciudad de Panamá no estaba mucho mejor. Ésta también sería la escena encontrada por los negros recién llegados- una escena que ellos pronto serían directamente y en gran parte responsables de cambiar.


Los
Westindian, aunque no en lo exclusivo, conformarían las numerosas brigadas de fumigación, excavación, deforestación y limpieza de maleza, el relleno de los pantanos, limpieza de calles, y las brigadas de instalación de malla de mosquito. Estas absolutamente vitales tareas no serían uniformemente apreciadas en lo mínimo a medida que pasarían los meses y los años y la “zona del canal” se convertiría gradualmente en un lugar seguro y hospitalario para el blanco así como los trabajadores y los residentes negros de la zona del canal y de las ciudades de Panamá y de Colon.

Sin embargo, la tensión tanto mental como física causada por la responsabilidad de llevar estas importantes tareas a cabo unida a la preocupación que prevalecía entre los trabajadores Westindian de, en cualquier momento, despertar con fiebre, resfríos, y las etapas incipientes de malaria o de la fiebre amarilla puso indecibles tensiones sobre estos seres humanos que a menudo trabajaban con jefes inhumanos bajo condiciones inhumanas. Además, la presión sicológica de la discriminación racial haría a estos trabajadores, a que debemos recordar incluían chinos e hindúes culíes, parecer insensibles ocasionalmente, como respondían diariamente a todas las calamidades en su entorno laboral.


Debemos recordar, adicionalmente, que los trabajadores recién contratados, en su mayoría, serían obreros inexpertos de la isla de
Barbados. Los Barbadianos, que en el vernáculo común se conocían como los “Bayjans” entre los demás Westindian, sería el otro grupo fácilmente identificable de los Westindian que llegaron durante este periodo crucial de la construcción. Desemejante a los Jamaicanos, sin embargo, que eran empleados localmente ya que los reclutadores Yankee habían sido barrados de Jamaica desde el desastroso período francés, a los Barbadianos les era ofrecido la asegurada repatriación gratuita una vez que sus contratos caducaban.

Esta historia continuará.

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miércoles 17 de septiembre de 2008

La Nómina de Plata- Facilidades Separadas y Desiguales

Un antiguo imágen postal del Comisariato de La Cascadas (nómina de oro),
hoy bajo agua. Gracias a www.czimages.com


Los privilegiados americanos blancos recién reclutados por las oficinas del reclutamiento del canal en
Nueva York, Nuevo Orleans, y en otras partes de los Estados Unidos, llegan a tierra Panameña con la mentalidad del sistema “segregacionista.” Aunque, y contrariamente a la creencia común, la mano de obra americana era casi enteramente norteamericano al principio, tal era la actitud de los recién llegados blancos que parecían haber sido reclutados por la más radical de las racistas sociedades secretas. Generalmente, estos nuevos trabajadores privilegiados encuentran muy poco con que estar en desacuerdo con el sistema de segregación que vienen a encontrar. Habían llegado, al parecer, con órdenes no escritas de mantener la separación de las razas aún más separadas de lo que aparentaba ser en esa Zona del Canal de Estados Unidos.


Esta “
actitud del Mayflower” afecta a los pocos negros americanos que también son separados de sus contrapartes blancas, y al principio vivirían juntos con los Westindian en los apartados municipios reservados para los empleados negros. Debemos observar que en 1906 cuando apenas comienzan las degradaciones de Oro-a-Plata y expulsan a los Westindian de la nómina de oro, los americanos negros permanecen allí por un corto plazo.

Sin embargo, a medida que se van definiendo las políticas segregacionistas de la administración del canal y se va reduciendo el reclutamiento de los negros americanos, se les comienza a ofrecer una categoría “especial” dentro de la nómina de plata en la cual podrían solicitar la licencia por enfermedad y la licencia casera pero no podrían tener acceso a las viviendas, los comisariatos y a los “clubhouses” (lugares de esparcimiento) de la nómina de oro. Esto virtualmente elimina a los negros americanos de la nómina de oro. Entre la documentación de el 1928 encontramos que solamente 23 negros americanos estaban empleados en la Zona del Canal y “
todos salvo algunos estaban en la nómina de plata.”*

Durante esos primeros años cuando la construcción del Canal estaba en su etapa crucial los Westindian, que eran los empleados predominantes, tuvieron que, por necesidad, estar disponibles para sus empleos de modo que tenían que vivir cerca. Resulta que durante estos años también vemos el surgimiento de los municipios negros de la Zona del Canal con su “aspecto y actitud de la nómina de plata.” Comprensiblemente, estos municipios comenzarían a originarse alrededor de los comisariatos de “plata,” que, para ellos, serían virtualmente los únicos lugares en donde hacer sus compras.

Haciendo compras en los comisariatos, los almacenes de la Zona del Canal, complejos gigantescos de variedad y los primeros en su clase en el mundo, se convertiría en una de las actividades principales para las amas de casa negras y blancas recién llegadas. El comisariato tanto para la nómina de oro como para la nómina de plata se transformaría en una “experiencia,” por decir lo menos, ya que estos estaban surtidos con todo lo que una persona de la clase obrera pudiera imaginar o desear. Los comisariatos, mucho como los grandes emporios o almacenes por departamentos, vendían mercancía tanto fresca como preservada, alimentos secos, ferretería, regalos y novedades, medicamentos sin prescripción, juguetes, ropa (sobretodo ropa de trabajo), ropa interior, zapatos, postales y muchos otros artículos. Eran conocidos por la alta calidad de su mercancía así como la disponibilidad de su mercancía durante todo el año.

Este aspecto, en una atrasada nación centroamericana como Panamá donde prácticamente no existían almacenes y establecimientos de venta de alimentos, era extremadamente atrayente para los trabajadores recién llegados. Prohibidos de hacer compras en los comisariatos de la nómina de oro, los comisariatos de la nómina de plata luego fueron construidos y aunque no estaban tan bien abastecidos como sus contrapartes de oro procuraban, sin embargo, proveer a “la gente de plata” lo mejor que pudieran ofrecer.


Inacostumbrados a tales atavíos modernos, tanto los clientes blancos como los clientes negros podían disfrutar de alrededores limpios, bien iluminados con áreas lisas y pavimentadas alrededor de los complejos de compras. Los cajeros negros estaban siempre listos, respetuosos y alegres por ayudar a los inexpertos compradores pagar por su mercancía y había siempre vendedores departamentales allí para proporcionar servicio rápido y de alta calidad. La seguridad, especialmente en los “comisariatos de plata,” no era pasada por alto aunque siempre se centraba en preservar la idea de la dominación blanca. Los detectives y el policía del almacén servían como una demostración omnipresente del control blanco. *


*"Black Labor on a White Canal- Panama 1904-1981" by Michael L. Conniff, The University of Pittsburgh Press, 1985.


Esta historia continúa.

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miércoles 10 de septiembre de 2008

La “Restricción por Nacionalidad” - Comienzan las Degradaciones Laborales


Imagenes: Arriba: La Administración del Canal
de Panama 1912.
gracias a czimages.com
Abajo: William Howard Taft, presidente de
los EE.UU. 1908.
gracias a wikipedia.com


Para los miembros de la nómina de plata (
Silver Roll), ya sean Westindian o ciudadanos negros americanos, todo aspecto de sus vidas sería segregado y generalmente inferior en calidad a la calidad de vida ofrecida a los trabajadores favorecidos de la nómina de oro (Gold Roll). Las áreas residenciales separadas entonces se convertirían en pequeñas ciudades que también se mantendrían separadas. Así, todas estas reglas y políticas comienzan a convertirse en una realidad tan pronto como el ejército de negros Westindian habrían dado su todo para asegurar y limpiar la mayor parte del área, haciendo de Panamá un lugar pulcro y habitable por seres humanos.


Las siguientes campañas de reclutamiento por parte de las autoridades del Canal sería una calculada medida para convencer a más blancos entre la clase obrera americana que podrían sobrevivir y sobrevivir muy bien en Panamá. Dicha medida trajo consigo los resultados esperados y, a la vez, una separación marcada en la estructura de clase de la zona del canal al llegar cada vez más blancos desde los Estados Unidos. Todo ciudadano americano blanco reclutado desde entonces sería clasificado como trabajador experto o adiestrado lo cual sería sinónimo con ser pagado en oro o pertenecer a la nómina de oro (Gold Roll).


Fue entonces que el verdadero carácter de lo que significaba ser “Americano” saldría a la luz y encontraría su completa expresión durante este tiempo. Para el año
1908 la raza o el color de piel se habrían convertido en los criterios principales para el reclutamiento de trabajadores para la administración en la “Zona” del Canal. En un memorando entre dos administradores del canal el carácter del sistema no podía ser mejor definido:

“Es la política de la Comisión mantener a los empleados que son indudablemente negros o pertenecientes a las razas mixtas en la nómina de plata. ” *

En ese mismo año de
1908 las distinciones de las nóminas separadas comienzan en rigor a ser hechas cumplir incluso en las instalaciones públicas de tal modo que se implanta el sistema segregacionista de “Jim Crow.

Para el valiente y robusto trabajador negro que había sido el precursor y la espina dorsal de todas las preparaciones mas rugosas de la construcción del canal antes de que esta nueva era de la demarcación de la estructura de clase comenzara, los cambios drásticos que pronto seguirían haría el suyo una experiencia totalmente opresiva. Pronto verían bloqueadas todas sus expectativas para cualquier adelanto profesional.

Para colmo, en el 1909 el presidente
William Howard Taft promulga una orden ejecutiva para aplicar la “prueba de la nacionalidad” o restricción de nacionalidad a todo reclutamiento en la zona del canal. Solamente se emplearían a los nacionales americanos para las posiciones unionizadas, puestos exclusivamente para los americanos blancos. Esta medida era básicamente dirigida a la prevención de cualquier forma de competencia para los trabajadores blancos sindicalizados por parte de los trabajadores expertos Westindian y los europeos. También, pues pronto descubriremos que dicha restricción transformaría a los nacionales panameños en “extranjeros” en la zona, aun cuando Panamá seguía siendo una nación soberana.

De hecho, ya se había puesto en marcha una gran presión en la Zona parar
dejar de emplear a cualquier negro como ingeniero en el ferrocarril después de haberlos empleados en esta capacidad por años. Para el 1909 los una vez abundantes trabajadores expertos Westindian y negros Americanos que habían estado actuando como los “ingenieros de todo tipo, supervisores de yarda, los intendentes, pilotos de barco, maquinistas, carpinteros, y técnicos de cableaje,” los ingenieros de división e incluso a los dependientes postales, son sumariamente bloqueados de tales posiciones en el futuro.

A pesar de las objeciones de los jefes de departamentos blancos que valoraban a sus muy competentes y expertos trabajadores negros, las degradaciones laborales masivas comienzan. De este período se ha dicho que “fue uno de los episodios más despiadados de la historia del canal, recordado y resentido profundamente por los Westindian por muchos años luego.”
**

**Black Labor on a White Canal- Panama, 1904-1981” por Michael L. Conniff, University of Pittsburg Press, 1985.

Esta historia continúa.

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viernes 5 de septiembre de 2008

1904 - El Sistema de la Nómina de Oro y de Plata

Dólar de oro, Liberty Head de 1904
Imagen gracias a www.wikipedia.com

Luego de todas mis referencias a la “
Nómina de Plata” o la gente de plata y de oro (Silver Roll y Gold Roll), se estarán preguntando de donde provienen los términos. De hecho, este nefasto sistema se estableció por las autoridades del canal en 1904, y fue denominada el sistema de la nómina o planilla de oro y de plata, la versión importada de “Jim Crow,” o el sistema racialmente segregado de los Estados Unidos. Fue fundada para el “eficiente” funcionamiento de la sociedad y la economía de la Zona del Canal de Panamá hasta que fue eliminada (oficialmente) en los años 50. En el año 1948 y por primera vez, la administración del Canal anuncia una nueva política para eliminar los términos “Gold” y “Silver” del existente sistema.

En términos básicos la gente blanca, específicamente la gente blanca norteamericana, importada para trabajar en la construcción del canal y en su administración, abarcó la nómina de oro (Gold Roll). La mano de obra Westindian y algunos miembros de otras razas, los chinos, los Hindú, Panameños nativos y algunos europeos, fueron clasificados conjuntamente como la Nómina de Plata. Esta separación de las razas gobernaría cada aspecto de la vida en la Zona del Canal para la mayor parte de la historia de su existencia.


Durante mucho tiempo, antes de que resumieran las excavaciones el canal desde los tiempos de la construcción del ferrocarril americano y durante el período francés, el sistema fue adoptado como una política del ferrocarril de “diversas nóminas de pago” y para mantener la separación de las razas. Lo que comenzó como una característica de tipo logística yankee pronto se convirtió en un fenómeno social implantado. Previo al momento en que la segunda gran ola de obreros Westindian llegara en la primera década siglo veinte, la separación de las razas era un hecho y una institución practicada y establecida.
Lo que, eventualmente, se llegaría a conocer como el “Silver and Gold Roll System”en la Zona del Canal de Panamá sería más que simplemente un sistema de paga diseñado para mantener una clase más privilegiada de trabajadores semi-cualificada y expertos blancos felices con su estancia en Panamá.

La Nómina de Oro, pagada en dólares americanos del oro, reflejando una escala salarial algo más alta que en los E.E.U.U., fue abarcado al principio de los empleados americanos principalmente blancos traídos adentro del continente de Estados Unidos. Antes de 1908, sin embargo, la nómina de oro incluía un número limitado de Westindian, negros americanos, nacionales Panameños y europeos clasificados, tales como algunos españoles. Este grupo de la nómina de no-blancos o no-Americano había sido empleado, sobre todo, por su de alto nivel de adiestramiento y conocimientos avanzados. De hecho, antes de 1906 habían mas de 100 negros expertos del grupo Westindian y negros americanos en la nómina de oro.

La Nómina de Oro disfrutaba de todos los privilegios y las amenidades que el sistema podría ofrecer. Gozaban, por supuesto, de una paga mucho más alta, instalaciones habitacionales mejores y más espaciosas para sus familias, excelentes y bien equipadas escuelas para sus hijos, una mejor nutrición, un cuidado médico mejor, entretenimiento casi gratis e instalaciones de ocio, y una calidad de la vida generalmente mejor. Su comodidad y la satisfacción (de la Nómina de Oro) eran factores centrales en la mayoría de las decisiones tomadas por los administradores del canal.


Otras ventajas que llegaron a ser muy importantes en el proceso de reclutamiento eran el ofrecimiento de licencia pagada, ya sea por enfermedad o licencia “casera,” un privilegio que incluía el pasaje de vuelta pagado a su estado de origen durantes, generalmente, los días de fiesta mientras que su trabajo era preservado para ellos en la Zona. Aunque algunos negros y otros miembros no-Americanos del rodillo del oro a “privilegian” disfrutaron de algunos de estos “privilegios,” ellos, sin embargo, fueron colocados en una escala salarial mucho más baja y ciertas ventajas seguramente fueron negadas, particularmente, la licencia por enfermedad y la licencia casera.


Para el año 1908, sin embargo, un importante y muy preocupante cambio vendría a definir mucho más las distinciones del sistema de la Nómina de Plata y de Oro bajo la denominada distinción o “
prueba” de nacionalidad.

Nuestros datos son basados en el excelente estudio de Michael L. Conniff, “Black Labor on a White Canal-Panamá, 1904-1914,” publicado por la Editorial de La Universidad de Pittsburgh, 1985.


Esta historia continuará.

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