Negros Exhibiendo Una Vida de Acaudalados: Red Social Emergente
en Calle "P" en el Distrito de Calidonia,
en la Ciudad de Panamá.
Cristiana, hoy llamada El Museo Afro-Antillano
ubicado en el Distrito de Marañon en Ciudad Panamá.
Imagen gracias a nuestros amigos de czimages.com
En este segmento de artículos estaremos describiendo lo que este servidor percibía como una vida acaudalada. Es en realidad un recuento de una era en que, a simple vista entre los de la comunidad Negra Westindian reinante, se podría confundir como vida acaudalada. Tiempos eran en la historia en que, en comparación con las pocas gentes de caudal humilde que vivían en las principales urbes del país, gentes primordialmente oriundos de las campiñas de las provincias centrales del interior del país, que en esas horas llegaban a la ciudad de Panamá, observaban y experimentaban vivir entre lo que podría aparentar ser una vida próspera de los negros.
Fueron tiempos en que todavía no se hablaba ni se escribía y para esos entonces debemos comenzar con los recuentos de la vida de una era de la historia, que se extendería a través de varias décadas del nuevo siglo XX; esos últimos años de la década de los años 1920 y que se extendería a las décadas de los años 30 y 40 del siglo en cuestión. Tiempos fueron en que la raza negra recientemente llegada se establecía como los que describimos en nuestro estudio, y quienes son los que se denominaban ellos mismos Westindian, acantonados en las ciudades de Panamá, y la Ciudad de Colón además de los que habitaban en la Zona del Canal, quienes recientemente se habían estado comenzando a organizarse.
Para ese “Colored Community” eran tiempos en que estaban en la búsqueda de razones además de su color de piel, o cualquier otro medio a su alcance, para estar canalizando sus energías como sociedad. Realmente como sociedad no se habían podido enteramente unir a los “Negros” de ciudadanía estadounidense enteramente, en su búsqueda de esa fuerza aglutinadora que los marcara como sociedad poderosa.
Luego para la juventud trabajadora y los adolescentes de la raza negra los mencionados Clubhouse de la Zona del Canal “Silver” se convertirían en centros de uso múltiples. Así fue que los bailes que se organizaban hasta en los montes aledaños llegaron a estarse organizando en los Clubhouses para los “Silver,” lugares que aumentarían en popularidad y fama.
Las modistas y los sastres se daban a la competencia para que los chicos y chicas estuvieran mostrando sus diseños en esos bailes. Eran fiestas nocturnas que fueron patrocinados por el personal de dichos clubhouse, y que en realidad había sido idea de los jefes norteamericanos de proveer lugar de esparcimiento para sus tropas laboral. No hay que ser persona estudiosa de la historia de aquellos tiempos para saber que eran tiempos en que apenas los automóviles fueron fabricados, pero que estas gentes de color pardo como somos nosotros los Westindian, presentaban una vista agradable en sus desfiles por la Avenida Central en la ciudad de Panamá.
Además de estar despertando envidia por esos coloridos despliegues, además de estar conversando en el Ingles que los terrícolas de las campiñas no entendían. Además para los de las campiñas eran extraños despliegues en que se sentirían no poder jamás participar. Además que nunca antes habían visto cosa similar y en la Ciudad del Atlántico, Colón, los grupos locales entre la comunidad Westindian fueron hasta mas ostentosos. Fue entonces que los grupos se dividían en lo que se denominaban “clubes,” y que en realidad eran grupos sociales de jóvenes quines apenas estuvieron viéndose salir de una comunidad habían estado viéndose comenzar a prosperar.
Hay que pensar que además habían llegado a tiempos en que la economía de los estados unidos estuvo en crisis, en cambio los Westindian estuvieron laborando y haciéndolo que parecía ser maravillas con los salarios de pobreza, de igual nivel que cuando habían aterrizado en las costas de Panamá a comienzo de siglo. La Sociedad Jamaicana y el otro grupo sobresaliente llamado “Sojourners,” por haber llegado a ser los primeros grupos culturales y sociales entre los Negros Westindian, pudieron comprar espacios amplios que también servirían de Salones de bailes. En esos salones también no solo servirían como salones de bailes, sino que también eran sitios en la ciudad de Panamá en que la comunidad podía irse a escuchar un concierto, y a la vez ser espacio para reunir grupos grandes de gentes de la clase Westindian.
También iban a ser tiempos en que las iglesias organizadas por esa comunidad llegarían a ser organismos respetables entre la comunidad hispano parlante, y su prominencia serviría como institución protectora para las gentes Westindian de sus días. Época eran en que se juntaban, en los templos como La Iglesia de Misión Cristiana, que a la vez era Bautista, y conocida por su viejo Pastor James W. Burke de la Isla de Barbados. Son instituciones para recordar como es la Iglesia de San Pablo Episcopalita y Metodista que se convirtió en unas de las atalayas religiosas para una población sedienta de las aguas que servirían para encaminarlas espiritualmente. Esta ultima en los años indicados la conducida por el Venerable A.F.N. Nightengale, Rector y Arzobispo de Panamá, quien fue prelado por más de 40 años en ese sitio en donde nacería en el mero centro de la Ciudad de Panamá.
Luego El Ejército de Salvación, organización religiosa y social y secta protestante, también se haría institución importante en esos tiempos. El Ejercito de Salvación llevaría acabo servicios dominicales y además funcionó de escuela de música por más de 50 años, sirviendo primordialmente la comunidad Westindian además de grupos locales de habla hispana. Fue en esos barrios que la juventud de esos entonces, en los Barrios del Marañon y Calidonia fue en donde estuvo su sede principal. Luego estuvo la Iglesia Metodista Unida de la misión de Salem, en la Ciudad de Colón fundada en 1932 la que presidió el Reverendo Clarence Sealey desde esos entonces hasta la actualidad.
En cuanto a la Iglesia Católica, pareciera ser que las gentes de la raza negra Westindian no existía para ella en esos tiempos. Entonces, al llegar al año de 1934 se vería que entre los ramales de sus fieles de habla inglesa, llegarían a ser de interés los de la raza Wesindian. Los Negros de habla castellana parecían todavía permanecer en los suburbios monteses en donde su Iglesia Católica parecía no estar ligada a la de los negros de las ciudades. Llegaría a ser objetivo que la raza negra Westindians tuviese su templo católico realmente en la ciudad llamada Colón. Fue entonces que fueron fundadas iglesias que le permitían a individuos de la raza negra en cuestión tener un lugar de culto Católico.
Para los que como este servidor que estuvo en su juventud ligado al culto católico al parecer que eso de estar fundando catolicismo Westindian implicaba ser de ningún interés para las almas de fieles Westindian. Sino eso de estar haciendo fuentes de trabajo para esos de la comunidad religiosas. Fuese como fuese esos nuevos templos o misiones fueron los que servirían a la juventud “Silver Roll” en la Zona del Canal. Tiempos fueron esos en que se fundarían organizaciones juveniles, como la que tenían las siglas “C.Y.O,” Organización Juvenil Católica o los clubes católicos para la juventud negra.
Estos clubes asociados con la Iglesia Católica eran especialmente para la juventud católica negra o Westindian, y que no fueron numerosas en esos entonces. Aquello dio cabida a que resultara siendo una mezcla algo extraño en el catolicismo local. Así fue que para este servidor esas iglesias fuesen fabricadas a ser sitios para colocar religiosos importados de los Estados Unidos, expresamente para servir a esos nuevos católicos de la raza negra Westindian. Fueron en esos entonces templos desconocidos entre el populacho Westindians de la costa de Panamá. Desde esos entonces había existido en Panamá básicamente tres Iglesias Católicas, como la Iglesia Católica de la Zona del Canal, primordialmente para las gente de mi raza, otra para la raza blanca Norteamericana, y la muy conocida Iglesia Católica Panameña, existente desde los días de la colonia Española para nosotros de habla hispana. La más nueva entre las Iglesias Católicas era la de los Negros Westindian de habla inglesa.
Entre tanto el número creciente de individuos de la juventud Negra Westindian iba a también estar creando sus propias maneras de estarse entretenido. Tales formas de esparcimiento eran en su mayoría fiestas caseras con el consentimiento de los padres de familias. Eran en los estrechos espacios de sus hogares en los famosos casones de madera que se convenían esos bailes juveniles. Las parejas podían bailar considerando que en esos entonces no habían lugares para esos grupos de juveniles y que los balcones espaciosos de los hogares servirían para que esa juventud se sintiera estar creciendo. Fue además, con la música del momento popular proporcionada generalmente por tocadiscos que comprendían desde “gramófonos” y después las radio emisoras del momento con música popular de su agrado.
Éstos bailes eran asuntos que generalmente se hacían en balcones de esos edificios de dos y tres pizos que eran las populares viviendas de esos entonces. Si iban a usar tocadiscos o si no estuvieran disponibles, los ritmos de los programas de radio de habla inglesa locales, o de estaciones de radio de también de habla Castellana suficientes para entretener un grupo de la misma edad y que no podían en sus tiempos acudir a bailar a las salas famosas de bailes para adultos. Las excursiones campestres fueron otros de las formas de esparcimiento y esas fueron organizadas por las familias y amigos, en que llevaban a especiales lugares poco remotas, en trenes del ferrocarril de Panamá se dirigia una horda de negros trabajadores. Fue esa también fuente de diversión sana que se convertiría en tradición.
Nuestro grupo denominado Westindians de Panamá demostraba ese entusiasmo haciendo de la peregrinación un especial asunto anual y generado dentro de los coches embalados de ferrocarril galanteo con negros bien vestidos. Eso de ser traídos a las ciudades a ambos extremos del canal, una unión entre la juventud de la ciudad urbanas anualmente. La fiesta se iba a convertir en anual peregrinaje para ser visto bien vestido y ocurriría tan interesante, como estar viendo turistas en barcos atravesando el Canal, eso de ver gentes hondeando las manos cuando los trenes estuvieran saliendo de las estaciones, generalmente en las horas de la mañana.
Estos paseos en tren desde las ciudades terminales se convirtieron en acontecimientos muy especiales especialmente para los jóvenes y proporcionaban ocasión para compartir chisme, noticias, y la información que esa demostración de las nuevas modas tales como las hebillas del oro que eran muy de moda para varones en esos tiempos de la historia. “¡Vamos a Colón!” iba a ser la expresión del momento cuando negros de esa era de la historia estuvieran en esos eventos grandiosos en la Ciudad de Colón y también en Panamá.
Aquello se estuvo desarrollando hasta alcanzar una reputación de tener los mejores clubes nocturnos, además de centros de entretenimientos para adultos en que se podía estar desplegando la moda del momento. Las celebraciones anuales del 4 de Julio (Fourth of July) eran particularmente esperadas por todos, por ser que al terminar las excursiones campestres eran los festejos seguidos por fiestas caseras y eventos nocturnos que eran celebradas en salones bailables y que duraban toda la noche.
Esta historia continúa.


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